A las afueras de la Institución Educativa Prudencia Daza se ha generado una problemática que preocupa a la comunidad estudiantil por la presencia de varias personas que ‘viven’ en esta zona del plantel.
De acuerdo con lo explicado por Paola Chirino, una de las habitantes en condición de calle, se encuentran allí hace un tiempo porque, en su caso, tras un problema que tuvieron, les derrumbaron la vivienda que había construido poco a poco su pareja en el Nueve de Marzo, un barrio subnormal de Valledupar.
Aunque en principio era Chirino y su compañero sentimental quienes se habían ubicado en el lugar, en días pasados fueron llegando más personas que están habitando este espacio.











