POLÍTICA

¿Un gobierno que acUSA?

Muchos son los interrogantes que surgen entre los colombianos con la llegada de Abelardo de la Espriella (ADE) al primer cargo de la República. Cuando pasa la tensión por el resultado de las urnas, emerge cierta incertidumbre sobre el paso de la retórica de campaña a las acciones concretas, de la venta de humo a […]

Añadir como fuente preferida en Google
PIE DE FOTO (COLLAGE) Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia/ Donald Trump junto a Marco Rubio.

PIE DE FOTO (COLLAGE) Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia/ Donald Trump junto a Marco Rubio.

canal de WhatsApp

Muchos son los interrogantes que surgen entre los colombianos con la llegada de Abelardo de la Espriella (ADE) al primer cargo de la República. Cuando pasa la tensión por el resultado de las urnas, emerge cierta incertidumbre sobre el paso de la retórica de campaña a las acciones concretas, de la venta de humo a sentarse a gobernar un país tan complejo y polarizado.

Un tema en particular me llama la atención. Durante este cuatrienio en el que, por primera vez, asume el poder presidencial un gobierno de izquierda, se hizo muy común que líderes de la derecha opuesta al petrismo hicieran frecuentes viajes a Estados Unidos para reunirse con senadores y medios republicanos, con Bernie Moreno, funcionarios como Marco Rubio y hacían lo posible para que el propio Trump les recibiera su “bultico de quejas” contra su rival político.

Se hizo costumbre en este periodo trasladar las disputas políticas internas al escenario internacional. Vicky Dávila hasta pidió intervención militar; María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Efraín Cepeda, Honorio Henríquez, el ex precandidato a la presidencia Diego Palacio, entre otros, gastaron muchas horas de vuelo y de lobby para llevar las quejas contra el gobierno Petro a tierras estadounidenses. Incluso los alcaldes de ciudades como Cali y Medellín y la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, reconocidos opositores al gobierno central, fueron de los que se llevaron las listas de “quejas” para que el severo “Tío Sam” tomara medidas contra el presidente. No se trataba solo de quejas y preocupaciones sobre el rumbo institucional del país; el propio primer mandatario los acusó de querer vincularlo con actividades de narcotráfico, a tal punto que el gobierno de Trump terminó por incluir a Petro en la Lista Clinton. Tales visitas fueron públicas y ampliamente registradas por los medios y hacían parte de una agenda para presionar por un mayor escrutinio de las actuaciones del gobierno colombiano y así obtener ventaja política de cara a las elecciones. 

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

Temas tratados
  • Cesar
  • colombia
  • valledupar

TE PUEDE INTERESAR