En medio de la polémica que ha desatado en el país el proyecto de decreto próximo a expedirse en el que se redefine la denominada Línea Negra que cobija a los territorios de los cuatro pueblos habitantes de la Sierra Nevada de Santa Marta, el presidente Juan Manuel Santos devolvió a los mamos el bastón de mando que recibió en agosto del 2010, cuando pidió la aprobación de las autoridades indígenas, antes de la posesión presidencial.
El evento se llevó a cabo en San Miguel en La Guajira, con la presencia de las autoridades de las etnias arhuacas, koguis y wiwas, que habitan junto a los kankuamos la Sierra Nevada.
Aunque representantes indígenas han respaldado el decreto y solicitan a los gobernadores del Caribe y a los gremios económicos no intervenir en su aprobación, quedan muchas dudas en el ambiente, por lo que esto acarrea.










