Javier Daza Arias, de 61 años, es el hombre que fue hallado sin vida la tarde del lunes 2 de marzo en su residencia del barrio Obrero, en Valledupar.
Daza Arias se dedicaba a la reparación de celulares, oficio que ejercía desde hacía varios años y por el cual era conocido entre vecinos y clientes del sector. Allegados lo describen como un hombre trabajador, responsable y siempre dispuesto a colaborar. “Era una gran persona, muy educado y servicial”, expresó un residente, aún afectado por la noticia.
El hallazgo se produjo hacia las 3:20 de la tarde, cuando moradores del sector, al notar que no salía de la vivienda ni respondía a los llamados, decidieron ingresar al inmueble, encontrándolo sin signos vitales en una de las habitaciones.
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La inspección técnica fue adelantada por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), quienes asumieron los actos urgentes para esclarecer lo sucedido.
Hoy, más allá de las circunstancias del hecho, en el barrio Obrero lo recuerdan como un hombre dedicado a su trabajo, tranquilo y respetuoso, cuya partida ha generado profundo pesar en la comunidad.
Las autoridades reiteraron el llamado a buscar apoyo institucional ante situaciones emocionales complejas, recordando que existen canales de orientación y acompañamiento psicológico disponibles en el municipio.






