Un panorama desalentador en materia de seguridad se percibe en las regiones después de firmado el fin del conflicto con la guerrilla de las Farc. Constancia de eso es el alto número de observaciones y alertas presentadas en Valledupar en el Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la Situación de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario en Colombia.
El director de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos, Todd Howland, develó las afectaciones y los desafíos que en la región Caribe, especialmente entre La Guajira y Córdoba, se tienen después del proceso de paz.
“Es muy importante que el año pasado hubo 12 defensores de derechos humanos asesinados en la región Caribe, entre ellos dos del Cesar, y en 2017 hay dos de nuevos. Es un desafío grandísimo que existe para los líderes porque en el Caribe es distinto a otras partes del país, donde las Farc tenían más presencia en los territorios; aquí es algo más de futuro porque todavía no hay una aceptación del tema político”, indicó Howland.
Además explicó que “el futuro de Colombia es el Caribe y hace muchos años no había un conflicto tan fuerte que ahora y lo más fácil es pagarle a un sicario para que asesine a otra persona”.






