Por Redacción Política
En los últimos 12 años, La Guajira ha sido sinónimo de inestabilidad política. Con una clase política cuestionada por el manejo de los recursos y con acusaciones de corrupción, el departamento cayó en el círculo vicioso de que ningún gobernador electo termina su mandato.
En el 2015 fue elegida como gobernadora la polémica Oneida Pinto. Sin embargo, en junio del 2016 el Consejo de Estado acogió una demanda que señalaba una inhabilidad para ser elegida como gobernadora por haber ejercido como alcaldesa de Albania.










