Si hay algo cierto en política es que esta es cambiante y dinámica, y eso queda más que demostrado en cada contienda electoral, en la que los candidatos cambian de partido de acuerdo a los intereses que tengan.
La ideología de partido quedó atrás, toda vez que los nuevos políticos cambian de camiseta de acuerdo a las necesidades que tengan, es decir, apoyos, aval, puestos, entre muchos otros, por lo que ya a nadie le resulta sorprendente que una persona sea de un partido y en las siguientes elecciones se cambie a otro.
En el Cesar los ejemplos son muchos, pero uno que llama poderosamente la atención es el de Evelio Daza Daza, un político de hablar fuerte, de ideas claras, pero que al momento de escoger partido no tiene que ver.









