Después de tu participación en el pasado debate electoral, ¿cómo evalúas la situación política y social del departamento del Cesar?
El departamento volvió a la hegemonía del régimenGnecco-Monsalvo, que es el imperio de las decisiones de Cielo y los caprichos de Luis Alberto. Los políticos locales buscan contar con la aprobación de este dúo, pues dan por sentado que sin ellos las posibilidades electorales son pocas o nulas. Esa es la gran angustia de repitentes y aspirantes al Congreso…
¿Cómo ves la empatía y colaboración entre el Gobierno nacional y el departamental?











