La renuncia y salida de Arturo Calderón de la lista del Frente Amplio a la Cámara del departamento del Cesar cayó como un baldado de agua fría entre sus compañeros, pero no fue una decisión inesperada.
Desde su inscripción a última hora hubo dudas sobre si trabajaría para lograr una votación que impulsara la lista. Y este jueves 15 de enero se confirmaron los temores: Calderón renunció a su candidatura aduciendo que el proyecto no despegó y se incumplieron algunos compromisos pactados al inicio.
Pero en algunos sectores políticos hay otra versión. Según comentaron, Arturo Calderón se prestó para ser el caballo de Troya de los Gnecco (José Jorge Monsalvo), quienes buscaban debilitar y dejar chueca una lista que hoy tiene aún más complicado superar el umbral.






