Los óvulos vaginales son el gran desconocido para aquellas mujeres que nunca han padecido una infección. Sin embargo, si alguna vez has sufrido, por ejemplo, hongos vaginales sabrás que los óvulos son un producto creado para el alivio no solo de los síntomas, sino también para la curación de este problema. A veces, el flujo vaginal es el indicador de que algo no marcha bien en la salud sexual.
Los óvulos vaginales son un medicamento que se administra en el interior de la vagina. En ocasiones vienen con un aplicador para facilitar la inserción, aunque en la gran mayoría de los casos se deben introducir con ayuda del dedo, intentando que se queden lo más profundo posible. Mientras se está manteniendo un tratamiento con óvulos vaginales no se pueden mantener relaciones sexuales debido a que reducen la eficacia de algunos métodos anticonceptivos como el preservativo. Además, el sexo puede empeorar los síntomas.
Este tipo de óvulos tienen la ventaja de que actúan directamente donde está el problema –en la vagina- y no tienen que pasar por el trato gastrointestinal ni por el torrente sanguíneo antes de actuar sobre el problema en cuestión. De esta forma, el medicamento no pierde su eficacia porque actúa directamente sobre el foco de la infección.










