En la actualidad, la forma de vida de las personas alrededor del globo ha tenido un cambio drástico, siendo la globalización una de las causas primordiales de dicha transición. Se entiende por “globalización” aquella interconexión mediática, cultural, política y socioeconómica entre países y culturas de todo el mundo; la cual ha sido producto de grandes avances tecnológicos y de las ya tan conocidas e imprescindibles redes sociales.
Como es bien sabido, los jóvenes tienden a ser los usuarios más activos de estas plataformas; esto los ha llevado a ser constantes partícipes de dinámicas mediáticas y sociales con individuos pertenecientes a diferentes países, situación que los lleva a adquirir y adoptar elementos propios de dichas culturas. Aparentemente, las dinámicas planteadas con anterioridad no representan problema alguno, y no implicaría ningún perjuicio que los jóvenes de nuestra tierra sean grandes cosmopolitas y que, gracias a esto, extraigan lo mejor de cada una de aquellas culturas de las cuales son conocedores.
El problema real radica en que muchos de estos jóvenes ven las demás culturas como superiores o prominentes en comparación con la cultura de la cual son originarios, y los jóvenes valduparenses no están exentos de dicho fenómeno. Aunque estos habitan en una ciudad en constante desarrollo, la perciben como una localidad disminuida ante la influencia mediática y cultural de grandes metrópolis, no solo en Colombia, sino en todo el mundo.






