Qué bueno sería hablar de la Universidad Popular del Cesar, UPC, para referirnos a la academia y todo aquello relacionado con los procesos de consolidación del conocimiento como base del desarrollo ciudadano de esta región. No obstante, en esta ocasión el asunto que nos ocupa no es tan académico, pero sí muy importante: la elección del rector de esa institución.
Un proceso de elección del rector de una universidad debería ser algo normal, tranquilo y en medio de un ambiente puramente académico, en el que prevalezca la idoneidad de los perfiles de quienes aspiren a ese cargo y que solo se delibere en estricto cumplimiento de los requisitos y valores intelectuales de los protagonistas en contienda.
Pero no, en la mayoría de casos ya conocidos en muchas universidades públicas del país, la elección del rector termina convertida en una puja política y en conflicto de diversos intereses ajenos a la verdadera esencia de ese tipo de instituciones de educación superior.
