Por: Alfredo José García, Betan / @dimebetan
Winder y Deivi apenas comenzaban a reconstruir sus vidas en Cali después de sobrevivir a una tragedia que les arrebató a su madre, su hermano menor y su abuela en Venezuela. Sin embargo, menos de dos meses después, los dos hermanos volvieron a sentir cómo la tierra se estremecía bajo sus pies.
Los adolescentes, de 15 y 17 años, llegaron a Colombia junto a su padre, Deivi Delfín, con la intención de dejar atrás los recuerdos de los terremotos que golpearon Venezuela el pasado 24 de junio. La mañana del lunes 10 de agosto, el sismo de magnitud 7,4 que sacudió el occidente colombiano volvió a ponerlos frente al miedo.










