La política de seguridad del presidente Abelardo De La Espriella comenzó su Gobierno con medidas dirigidas a endurecer el control sobre el sistema penitenciario colombiano. Durante su primer discurso como jefe de Estado, el mandatario anunció la construcción de megacárceles de alta seguridad para concentrar allí a los delincuentes considerados de mayor peligrosidad.
La propuesta hace parte de la estrategia de seguridad de su Gobierno y busca, según lo planteado por De La Espriella, recuperar el control de los establecimientos penitenciarios y evitar que las estructuras criminales continúen utilizando las cárceles para coordinar actividades delictivas.









