Saliendo de Santa Marta por la carretera nacional que conduce a La Guajira, hay un sector que invita a dejar los pensamientos negativos atrás. Es ‘Perico Aguao’, el punto de referencia para llegar a la única comunidad arhuaca que vive frente al mar Caribe: Katanzama, pueblo arraigado a las frescas montañas de la Sierra Nevada en el Cesar que bajó a encontrarse con las olas del Magdalena.
Kutunzama, como lo escriben los arhuacos, es el hogar de alrededor de 200 personas y más de 60 familias, parte de ellas han estado rondando este sector cercano al río Don Diego desde hace décadas y solo hasta hace 15 años pudieron establecerse en medio de los grupos armados, apoderados de fincas y presuntos invasores de tierras. “Duramos un mes aquí…, nos reunimos las comunidades indígenas con los mamos y las autoridades, y pudimos hacer las primeras casas acá en Katanzama, todas naturales, hechas de madera y barro, como dicta nuestra tradición”, asegura el líder Reinel Villafañe mientras recuerda que la historia de su pueblo en esta costa es ancestral y mucho más antigua que la llegada de los invasores españoles.
Provienen del Cesar
Esta comunidad proviene de lo alto de la Sierra Nevada de Santa Marta, en Valledupar y Pueblo Bello, allí sobrevivieron a la arremetida española. Alberto Villafañe, padre de Reinel, fue uno de los impulsores de la recuperación del territorio, proceso que continuó su otro hijo, el líder político Danilo, quien murió en 2024 en la playa de Palomino, La Guajira.










