Este jueves el parlamento australiano aprobó una histórica ley que puede servir al mundo entero como tabla para resolver conflictos entre reguladores globales y gigantes tecnológicos con el fin de igualar las relaciones entre medios de comunicación tradicionales y grandes plataformas de internet que se llevan gran parte de las ganancias por ingresos publicitarios.
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Gracias a esta ley se garantiza que los medios “reciban una remuneración justa por el contenido que generan, contribuyendo así a mantener el periodismo de interés público en Australia”.











