La campaña al Congreso en el Cesar ha pasado de las plazas públicas a las calculadoras. Tras el conteo final de votos del pasado domingo, se ha activado la maquinaria de la reposición de gastos, el mecanismo por el cual el Estado devuelve dinero a los candidatos por cada sufragio obtenido. En este balance financiero, Mello Castro González emerge como uno de los nombres con mejores indicadores de rentabilidad electoral en el departamento.
El “cheque” que espera por Castro
Para estas elecciones de 2026, el Consejo Nacional Electoral fijó que cada voto válido para la Cámara de Representantes se paga a 8.433 pesos. Al aplicar esta tarifa a los resultados obtenidos por el candidato del Partido Liberal, las cifras son contundentes. Con los 58.171 sufragios que alcanzó en las urnas, la campaña de Castro tiene derecho a reclamar una reposición de más de 490 millones de pesos.
Lo que hace llamativo el caso del exalcalde es la eficiencia en el uso de sus recursos. Según los reportes oficiales de la plataforma Cuentas Claras, Mello Castro registró ingresos por 400 millones de pesos y gastos de campaña por el orden de los 274 millones. Esto significa que, si el organismo electoral aprueba la totalidad de sus soportes contables, el reembolso estatal no solo cubriría cada peso invertido, sino que le dejaría un margen a favor superior a los 200 millones de pesos, consolidando una operación política financieramente exitosa.











