Luego de que la Alcaldía de Valledupar demoliera las construcciones ilegales a orillas del río Guatapurí, en el sector del balneario Hurtado, algunos comerciantes que solían poner sus carpas y vender bebidas y alimentos, expresaron su inconformidad con la medida que busca disminuir las afectaciones ambientales y recuperar el cauce de la vertiente hídrica.
“Estamos inconformes porque viene el Festival Vallenato y eso es lo que da es pena y nos afecta bastante porque ya no podemos poner ni carpas ni nada, porque si no nos mamamos un comparendo”, expresó Alexander Chirino, quien se dedica a sacar y guardar unas 50 sillas cerca de ‘Mi Pueblito Vallenato’, pero a su jefe le tocó reducir el número de asientos tras la intervención.











