Los países del G7, el grupo de los siete países más industrializados del mundo, concertaron el dejar de financiar las centrales térmicas de carbón a finales del presente año para contribuir a la lucha en contra del cambio climático.
Según el comunicado final, los países del G7, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, se comprometieron a reducir la emisión de carbono de sus fuentes de energía eléctrica a lo largo de la próxima década. Esto significa que reducirán de manera drástica el uso de combustibles como petróleo, gas y carbón en la producción de electricidad.
“El G7 reconoce que toda inversión nueva en la producción de electricidad a partir del carbono en el mundo debe cesar inmediatamente, ya que no es compatible con el objetivo (limitar el calentamiento del planeta a un máximo de 1,5º C)”, señala el comunicado.











