Los árboles de Valledupar lloran a quien se convirtió en su defensor, a la persona que luchó incansablemente por sus cuidados; el río Guatapurí corre sin fuerzas, puesto que su máximo líder ambiental partió de este mundo terrenal. Sin embargo, la naturaleza vallenata hoy, más que cualquier día, grita desenfrenadamente ¡Gracias!
Aunque su nacimiento no se produjo en la capital del Cesar, Miguel Ángel Sierra demostró su amor hacia esta parte de la región Caribe. Sin interés alguno luchó por preservar y proteger la flora silvestre de la región, lideró campañas ambientales con el fin de generar conciencia desde el más pequeño hasta el más adulto de los vallenatos y sin duda se convirtió en un gran líder.
Inevitablemente el curso de la vida tiene un fin y este jueves 5 de agosto, el brillo que irradiaban los ojos de Sierra desapareció; no obstante, dejó sembrado un gran legado que permanecerá intacto. Su sonrisa y lucha incansable por la naturaleza serán guardadas en el corazón de todos.











