Las denuncias por la presunta infracción cometida recientemente contra el balneario Hurtado de Valledupar no cesan. Ya se empezaron a revelar los primeros datos que determinarían el daño e impacto ambiental que ocasiona la planicie de cemento que fue construida, sin autorización, en el cauce del río Guatapurí.
De acuerdo a un informe que emitieron los miembros del Foro Ambiental del Cesar, con estas ‘fechorías’ cometidas por particulares, más de 1.000 metros de longitud y 2 metros de ancho le han sido ‘arrebatados’ al río Guatapurí tanto en la margen derecha como en la izquierda.
“Se han venido adelantando obras artesanales de manera soterrada y a la luz de todo el mundo para disponer de área y ubicar sillas, mesas y carpas para atender a los visitantes que llegan a disfrutar del balneario Hurtado”, expone el documento.











