Un equipo de profesionales integrado por un ingeniero forestal, dos ingenieros ambientales y un periodista iniciaron un trabajo de identificación de los árboles patrimoniales de Valledupar.
A dicha categoría pertenecen todos aquellos árboles que han acompañado a los vallenatos por varias generaciones, son centenarios, corpulentos, apreciados por la ciudadanía, la fauna y por otros individuos vegetales.
En ese trabajo visitaron todos los sitios en donde se encontraban los postulados árboles patrimoniales, conversaron con sus vecinos humanos y registraron completamente toda su estructura corporal, iniciando con el ‘Palo de mango’ de la plaza Alfonso López Michelsen.











