El crecimiento progresivo de la población de Valledupar significó también una mayor presión sobre el relleno sanitario. De las 300 toneladas, en promedio, que ingresaban hace diez años, la ciudad pasó a botar en el relleno sanitario Los Corazones alrededor de 500 toneladas de residuos diarios que recogen por toda la ciudad los operadores del aseo.
La vida útil del relleno está hasta el 2028: nueve años más de disposición de residuos. Sin embargo, las autoridades del sector urgen empezar a replantear el asunto y no enviar todo en el carro recolector.
“Lo que se debe empezar es a implementar un tema de aprovechamiento desde la fuente, separarlas desde la casa antes que llegue al carro recolector. Una vez llegan los residuos al carro, no se puede hacer nada”, señaló Bissmarck Pedrozo, director del relleno sanitario Los Corazones, el cual recibe los residuos netamente ordinarios provenientes de Valledupar, Codazzi, La Paz, Villanueva, Pueblo Bello y algunas empresas particulares de Valledupar, como los residuos de las podas de Electricaribe.











