Los humedales del Sicarare, Eneal y María Camila de Valledupar luchan por sobrevivir. A pesar de ser ecosistemas vitales, protegidos por la ley, enfrentan problemas de abandono, contaminación, desorden urbanístico y falta de conciencia ciudadana. Ambientalistas de la ciudad exigen acciones sobre los humedales el Eneal y María Camila Sur.
Los humedales son reguladores hídricos porque actúan como esponjas que absorben el agua de lluvia y reducen el riesgo de inundaciones. Ayudan a mantener el caudal de los ríos y a recargar los acuíferos subterráneos. Desempeñan un rol importante en la conservación de la flora y fauna que mantienen el equilibrio ambiental dentro de las zonas residenciales. Sin embargo, la realidad que tienen en la ciudad es la de cenicientas. Así lo expresa Juan Cubillos, presidente de la Junta de Acción Comunal de María Camila Sur: “La mejor manera de que los humedales se recuperen es enseñando a las personas que están en el entorno, al que lo usa o a la gente común, no a través de una charla, es traerlos, mostrarles”.
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