Significativamente el caudal del principal afluente de agua de la capital del Cesar ha disminuido, el cual tiene una base de reparto de 11 mil 260 litros por segundo. De ahí se abastece el acueducto de Valledupar, con una asignación de mil 800 litros por segundo; además, corregimientos como El Jabo y Los Corazones se benefician de esta fuente de agua. Sin embargo, existen cerca de 150 concesiones para uso agrícola, pecuario, industrial y recreativo.
Al respecto, la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, desde su coordinador hídrico, Adrián Ibarra, manifestó que esta es una problemática con múltiples factores que influyen las variaciones climáticas, la contaminación, el mal uso del agua en los hogares, los lavaderos de autos, los campesinos e indígenas que tienen una tierra para sembrar y una lista interminable de ‘excusas’ que utilizan para escudarse, según dicen los ciudadanos.
“Hay que integrar todas esas variables y cuando se hacen ya tienes un problema complejo, cuyas soluciones son complejas”, replicó Ibarra, agregando: “Cuando digo que el problema es complejo no es para no hallarle soluciones, es que en las soluciones hay que tener en cuenta todo”.











