La tala de árboles, las quemas controladas y la ampliación de la frontera ganadera para producción de ganado cebú son algunos de los factores que han hecho que el hábitat de la Mesoclemmys dahli, conocida popularmente tortuga carrancha o carranchina, se esté reduciendo, lo cual pone en riesgo la supervivencia de la especie.
Investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Bogotá y de la Universidad de los Andes aplicaron la genética de poblaciones para conocer los principios teóricos de la evolución de una especie, en este caso la carranchina, la cual habita en los bosques secos tropicales de Cesar, Córdoba, Magdalena y Bolívar.
Para obtener los resultados extrajeron sangre de los especímenes estudiados y revisaron el ADN de los animales. Después, por medio de generadores moleculares, conocidos como microsatélites (pequeños “trozos” de genoma que tiene repeticiones), se determinó el riesgo de extinción.











