Cerca del 50 % del suelo del departamento del Cesar se encuentra en un proceso de desertificación debido a la implementación de malas prácticas ganaderas, agrícolas y la explotación minera. Dichas actividades han provocado cambios químicos en la composición del suelo, y la posterior pérdida de sus nutrientes dejando hectáreas cuarteadas y secas, carentes de organismos vivos.
De acuerdo con Wilson Márquez, profesional de seguimiento de control ambiental de Corpocesar, entre los años 2006, 2007 y 2008, aproximadamente 613.000 hectáreas estaban afectadas por la desertificación. Dicha cifra fue obtenida del Plan Regional de Acción para la lucha contra la desertificación y manejo de ecosistemas de zonas secas en la cuenca del río Cesar, realizado por el IDEAM y la entidad ambiental.
Explicó que para el año 2019 fue actualizado el informe que dejó en evidencia la problemática que atraviesa el suelo cesarense, debido a que entre 800.000 y 900.000 hectáreas sufren de desertificación. El experto aseveró que anteriormente se señalaba que los valles eran los afectados, pero recientemente han encontrado focos de desertificación en la Serranía del Perijá y la Sierra Nevada de Santa Marta.











