Valledupar es reconocida por ser una ciudad verde, en la que la variedad de árboles es numerosa y su belleza paisajística indescriptible. Todos estos recursos naturales cumplen una función, sin embargo, además de brindar oxígeno y reducir las altas temperaturas que se registran en la capital cesarense, algunos de estos árboles han sido ‘declarados’ patrimoniales por sus aportes.
De acuerdo a algunos arboristas consultados por el diario EL PILÓN, los árboles patrimoniales se determinan debido a las contribuciones paisajísticas que aportan a las localidades en las que se encuentran, a la connotación cultural y folclórica que enmarcan y al apego sentimental que la comunidad desarrolla.
Luis Alberto Guerra, ingeniero forestal de la ciudad, indicó que un árbol patrimonial es excepcional dentro de un territorio, “por circunstancias como la longevidad, la figura, sus flores, su color, su porte, el registro histórico o lo emblemático que sea en la región”.











