En Riohacha se escuchan voces que reclaman al carnaval como su patrimonio intangible. Lo sustentan indicando que fue el primero en ser organizado en Colombia. Entre quienes lo hacen está Noelia Mejía Guerra, conocida como ‘La Pipi’, autora del libro ‘Memorias de una Carnavalera’.
Esta escritora sostiene, además, que de esa ciudad partió esta fiesta hacia Barranquilla, llevada por un grupo de personas, que, a finales del siglo decimonónico, huyeron tras ser perseguidos por el general y político local Juan Manuel Iguarán.
Entre las razones que da para sustentar, está la de su importancia económica, producto del comercio local e internacional, la pesca de perlas, la presencia de inmigrantes italianos, antillanos, holandeses y margariteños. Estas diferentes culturas, fusionadas, enriquecieron culturalmente nuestro carnaval, dice la escritora.










