La justicia de Valledupar cerró uno de los capítulos judiciales más prolongados y dramáticos de la ciudad al proferir una condena de 37 años y seis meses de prisión contra Ana Iris Batista Arrieta. El fallo del Juzgado Tercero Penal del Circuito la señala como la autora intelectual del asesinato de su esposo, el sargento del Ejército Nacional Julio Eliécer Gámez Bracho, ocurrido el 17 de agosto de 2010.
Contexto: Condenan a mujer a 37 años de prisión por el asesinato de su esposo en Valledupar: el seguro de vida, clave en el fallo
Detrás del ataque sicarial ejecutado a plena luz del día en el restaurante ‘La Olla Vallenata’, la investigación de la Fiscalía 16 Seccional logró demostrar que el único motor del crimen fue el cobro de una póliza de seguro de vida.
En el momento de los hechos, el monto del seguro ascendía a 200 millones de pesos, una cifra que para la época representaba una fortuna considerable. Sin embargo, al analizar ese valor bajo la lupa de la economía actual, el impacto del lucro cesante y la inflación acumulada en Colombia durante los últimos 16 años transforman esa suma en un capital significativamente mayor.
Según los índices de precios al consumidor y el comportamiento histórico del IPC, esos 200 millones de pesos de 2010 equivaldrían hoy a más de 425 millones de pesos, lo que evidencia la magnitud del interés económico que motivó el plan criminal.
El contexto de este asesinato revela una frialdad administrativa que conmocionó a los investigadores. Mientras la familia del sargento Gámez Bracho aún procesaba el violento suceso en el que sicarios de la banda criminal ‘Los Urabeños’ acabaron con su vida mientras almorzaba, Batista Arrieta ya gestionaba los trámites para reclamar la indemnización.
Fue precisamente esa celeridad y el rastro de los movimientos financieros lo que permitió conectar a la entonces viuda con los intermediarios del crimen, entre ellos Arley Rafael de la Hoz, cuyo testimonio fue pieza clave para desarticular la coartada de la mujer.












