La alegría volvió a una familia cesarense que durante meses vivió entre la angustia y la incertidumbre. Aunque todavía no han podido abrazarlos, sus allegados celebran la liberación de Reinaldo Emilio Gutiérrez Martínez y su hijo Reinaldo Andrés Gutiérrez Santander, quienes permanecían detenidos en Venezuela.
Desde el departamento del Cesar, Merlys Torres, cuñada de uno de los liberados, relató que el contacto ha sido limitado, pero suficiente para devolverles la esperanza.
“Muy bien, felicidad para todos”, expresó al referirse al momento en que conocieron la noticia. Sin embargo, aclaró que aún no han podido conversar ampliamente con ellos. “No, apenas unos familiares los vieron por videollamada, a mí me pasaron audio, pero ellos están en Caracas, no están acá en Colombia”.
Según contó, padre e hijo permanecen en territorio venezolano mientras avanzan algunos trámites médicos y de documentación. “Ellos están allá porque la mujer que él tiene vive allá, y el hijo está todavía allá, apenas está en un proceso médico y cosas así”, explicó.
Sobre su estado de salud, aseguró que, aunque visiblemente más delgados, se encuentran bien. “Ellos se veían bien… bajaron como cuatro kilos, pero se ven bien, hacían deporte y todo allá adentro. Gracias a Dios, el joven salió mejor que el papá”, comentó.
Merlys también describió el estado de ánimo de ambos tras recuperar la libertad. “Ellos estaban ansiosos, desesperados… están felices porque ellos dicen que ya salieron a la libertad y esperando que se haga todo el proceso para poder venirse”.
Por ahora, la familia no ha podido conocer detalles de lo que vivieron durante su reclusión. “Todavía no hemos podido hablar nada de eso… nada más que están bien, que están felices, que gracias a Dios ya están en la libertad”, agregó.
Un caso que tomó relevancia internacional
La detención de los dos cesarenses generó atención luego de conocerse que Reinaldo Emilio trabajaba desde hacía años en una propiedad vinculada a la familia de la dirigente opositora venezolana María Corina Machado.
Ambos habían desaparecido en octubre de 2025 en el estado Miranda y posteriormente se confirmó que estuvieron recluidos en el centro penitenciario Yare II, en Venezuela. Organizaciones políticas como Vente Venezuela calificaron el caso como una presunta desaparición forzada, mientras la familia insistió en que no tenían militancia política y que su permanencia en ese país obedecía a motivos laborales y familiares.
Hoy, aunque siguen en Caracas a la espera de culminar los trámites para regresar a Colombia, sus seres queridos en el Cesar mantienen intacta la esperanza de un pronto reencuentro.
“Estamos esperando que se haga todo el proceso… hay que esperar un poco”, concluyó Merlys, aferrada a la fe de que esta historia termine con un abrazo en casa.







