La angustia se apoderó de la comunidad de Río de Oro, Cesar, tras el secuestro de Jonathan Santiago Urrea, un joven de 16 años que fue interceptado el jueves 21 de agosto cuando se dirigía en motocicleta a la vereda Venadillo para asistir a clases en el Colegio Francisco Fernández.
De acuerdo con las primeras indagaciones, el menor fue obligado a subir a un vehículo, el cual posteriormente apareció incinerado en una zona cercana. Su familia había llegado hace apenas mes y medio desde Tibú, Norte de Santander, para residir en una finca de la región.
La Gobernación del Cesar anunció una recompensa de hasta $30 millones para quien entregue información que permita ubicar al joven y dar con los responsables.











