Un análisis técnico fue determinante para descubrir lo que a simple vista parecía un transporte regular de combustible, pero que terminó convirtiéndose en un nuevo golpe contra el apoderamiento ilegal de hidrocarburos en el sur del Cesar.
El procedimiento se registró en el barrio Araújo de Gamarra, donde unidades policiales que realizaban labores de registro y control interceptaron un camión que llamó la atención por la forma en que movilizaba su carga. Durante la inspección, hallaron 2.750 galones de hidrocarburo almacenados en 11 recipientes plásticos tipo isotanque.
La clave del caso estuvo en la verificación técnica. El combustible fue sometido a pruebas con un espectrómetro, equipo especializado que permite identificar marcadores químicos y determinar su trazabilidad. El resultado arrojó inconsistencias frente a los parámetros exigidos para un producto de origen legal, lo que permitió establecer que, presuntamente, se trataba de hidrocarburo hurtado o extraído de manera ilícita.









