- Las autoridades investigan los móviles de un crimen que se presentó en la tarde de ayer en el sector de Villa Castro. Al momento del atentado, la víctima sostenía en brazos al último de sus cinco hijos, quien fue impactado a la altura de la cabeza.
De nueve impactos de bala que le comprometieron la espalda, el cuello y el cráneo, murió en una de las clínicas de la ciudad hasta donde alcanzó a ser trasladado, Hernán Camacho Hernández, de 53 años, oriundo de Valledupar.
EL PILÓN conoció que el atentado ocurrió a eso de las 2:20 de la tarde de ayer, en el preciso momento que Camacho Hernández atendía un negocio de celulares de su propiedad que funcionaba en la parte exterior de su casa materna, ubicado en la carrera 4 A con calle 21 del barrio Candelaria Sur.
En el atentado, el menor de los cinco hijos de la víctima, de dos años y cuatro meses Heiner Kaleth Camacho Beting, se encontraba sentado en las piernas de su padre y fue alcanzado por un proyectil que lo impactó a la altura de la cabeza. Hasta el cierre de esta edición, se conoció que el último reporte sobre la salud del pequeño indicaba que éste era mantenido bajo estricta vigilancia médica en la Unidad de Cuidados Intensivos de una clínica de la ciudad, debido a que la bala incrustada en la cabeza del menor habría causado una hinchazón del cerebro.
Testigos del hecho aseguraron que los asesinos se movilizaban en una moto de color rojo con franjas negras y de acuerdo con las cascarillas encontradas en el lugar, para efectuar el crimen habrían usado una pistola 9 milímetros.
De inmediato, las autoridades, basándose en información obtenida en el lugar del hecho, desplegaron un intenso operativo por la diferentes calles de la ciudad para dar con el paradero de los responsables de este crimen que causó consternación en el sector debido a que Camacho Hernández, el segundo de ocho hermanos, era conocido como una persona trabajadora y dedicada al hogar que tenía conformado con Esmeralda Beting.
La víctima, quien residía a pocas cuadras de donde sucedieron los hechos, en la carrera 4 D número 20 H – 58 del barrio Las Palmas, esperaba dos años para obtener la pensión como empleado del almacén Éxito de la Séptima, en el que laboró 38 años de su vida. En la actualidad operaba en la sección de frutas y verduras.






