Una llamada de alerta activó un riguroso ‘plan candado’ de la Policía Metropolitana en el barrio Garupal, que permitió la captura de una pareja que se movilizaba a bordo de una motocicleta de placas y que, según las primeras hipótesis de las autoridades, merodeaba el sector presuntamente con la firme intención de cometer un hurto a mano armada.
Al verse acorralados por las patrullas del cuadrante, los sospechosos fueron sometidos a un registro de rutina. Fue así como los uniformados hallaron en poder de Yair Enrique Mejía Macías, de 34 años, un revólver marca Smith & Wesson, calibre .38, abastecido con su respectiva munición y del cual carecía de salvoconducto; de inmediato, los oficiales procedieron a materializar los derechos de captura de Mejía y de su acompañante, Rosa Angélica Rodríguez Cantillo, de 31 años, neutralizando de forma oportuna la amenaza.
Al avanzar con el proceso de judicialización, los investigadores descubrieron que los detenidos no eran ningunos improvisados, pues ambos arrastran un alarmante historial criminal. Mejía Macías tiene en su contra un pesado historial de anotaciones judiciales por porte ilegal de armas, fuga de presos, estafa, secuestro simple y acto sexual violento, mientras que Rodríguez Cantillo reporta tres registros en el sistema: uno por concierto para delinquir y dos más por el delito de extorsión.






