Avanzan las investigaciones tras el accidente aéreo del avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, ocurrido en jurisdicción de Puerto Leguízamo, Putumayo, en medio de una operación de relevo de personal militar.
El siniestro se registró minutos después del despegue, cuando la aeronave, matrícula 1016, se precipitó a tierra en zona rural, generando una fuerte explosión que activó de inmediato los protocolos de emergencia. En el avión se movilizaban cerca de 125 personas entre pasajeros y tripulación.
De acuerdo con el balance preliminar entregado por las autoridades, el accidente deja más de 40 víctimas mortales y al menos 77 uniformados heridos, quienes fueron rescatados y trasladados a centros asistenciales de la zona, mientras continúan las labores de búsqueda, identificación y atención.
Entre las víctimas fatales se encuentra el soldado profesional Jaíner Navarro, natural de Aguachica, Cesar, cuya muerte ha causado profundo dolor en su tierra natal. Navarro se suma a la lista de fallecidos en la que también figuran Carlos Elías de la Cruz, oriundo de Río Frío; Junior Pertúz Martínez, de Aracataca; y Duván Varela Mariano, de Puebloviejo, todos del departamento del Magdalena.
Asimismo, las autoridades han dado a conocer de manera preliminar otros nombres de personas fallecidas en el siniestro, entre ellos: Rodríguez Pulecio Melqui Alejandro, Lozano Castañeda Juana Valentina, González Herrera Jullian David, Rojas Velandia Natalia, Pinzón Reyes Jhonathan Stid, Méndez Torres Javier Fernando, Villa Sánchez Carlos Augusto, Fernández Camargo Jaime Alexander, Malaver Rivero Albeiro, Amador Pinilla Juan Pablo y Rodríguez Jiménez Jhonnier Albeiro.
En medio de la tragedia, también surgen historias de supervivencia. Entre los heridos rescatados se encuentran los soldados Julio Orozco Abbad y Luis Ángel Ochoa, oriundos del corregimiento de Valencia de Jesús, jurisdicción de Valledupar, quienes permanecen bajo atención médica tras haber sobrevivido al impacto.
El caso de estos dos uniformados ha generado alivio en sus familias y en la comunidad cesarense, que hoy vive un contraste entre el dolor por la pérdida de uno de los suyos y la esperanza por la vida de quienes lograron sobrevivir.
Las autoridades continúan adelantando las investigaciones para esclarecer las causas del accidente, mientras equipos especializados mantienen presencia en la zona del siniestro. Entre tanto, se brinda acompañamiento a los familiares de las víctimas en medio de esta tragedia que enluta a Colombia.







