Aunque las cifras oficiales muestran una disminución en los homicidios registrados este año en el departamento del Cesar, las autoridades mantienen la preocupación por la concentración de los hechos violentos en zonas rurales.
De acuerdo con un balance conocido por EL PILÓN, en lo corrido del año se han contabilizado 72 homicidios, siete casos menos frente al mismo periodo del año anterior, lo que representa una reducción cercana al 9 %. Sin embargo, el comportamiento de la violencia sigue generando alertas por el impacto que tiene en corregimientos y sectores apartados del departamento.
El reporte evidencia que 53 de los asesinatos ocurrieron en áreas rurales, mientras que 19 se registraron en el casco urbano, panorama que confirma que la mayor carga de violencia homicida continúa trasladándose fuera de las cabeceras municipales.






