En medio del dolor y la indignación por la muerte de Nerwin Ramón Bravo Lagarez, el último mensaje de su mamá: “No te vayas en moto”, se ha convertido en un recordatorio estremecedor de una juventud plena de sueños que fue interrumpida de manera trágica.
El joven de 19 años, estudiante de Derecho en la Universidad Popular del Cesar, perdió la vida en un accidente de tránsito ocurrido en la madrugada del domingo 15 de febrero en la carrera 23 con calle 5D, frente a la Fundación Universitaria del Área Andina, en Valledupar.
Un joven con aspiraciones claras y metas por cumplir
Desde muy joven, Nerwin se destacó por su disciplina, dedicación y excelencia académica. Sus familiares y compañeros lo recuerdan como un estudiante sobresaliente, con promedios altos y una mentalidad enfocada en el estudio y en el crecimiento personal. No solo cursaba Derecho con entusiasmo, sino que también proyectaba su futuro más allá de las fronteras colombianas: soñaba con trasladar su carrera a España, continuar su formación profesional y convertirse en un abogado capaz de defender causas justas. Sus planes eran ambiciosos y reflejaban la determinación con la que construía su proyecto de vida.
Familiares lo describen como un hijo “obediente, amable y responsable”, cualidades que se reflejaban en su trato diario y en la forma en que enfrentaba los retos académicos.
Su madre, conmovida por su dedicación, solía insistir en que se cuidara, pidiéndole en esa misma noche que dejara la motocicleta y tomara un taxi para trasladarse seguro. Nerwin, sin embargo, confiando en su responsabilidad y sin consumo de alcohol -no era un joven bebedor- decidió salir con su moto, aun sabiendo que tenía un problema de visión, por lo que pidió a un amigo que condujera por él.
Una vida interrumpida por una tragedia vial
El fuerte impacto del choque contra un vehículo particular le arrebató la vida en el sitio del accidente, dejando un profundo vacío en su familia y en su entorno. Su acompañante, un joven de 18 años, resultó lesionado y fue trasladado a un centro asistencial para recibir atención médica.
Para sus seres queridos, la muerte de Nerwin no es solo la noticia de una víctima más en las estadísticas de siniestralidad vial, sino la historia de un joven lleno de esperanza, metas y un futuro prometedor.
Familiares han pedido a las autoridades que se investigue a fondo el hecho y que se haga justicia, señalando incluso que el vehículo involucrado habría estado relacionado con otros incidentes antes del choque. Mientras la investigación continúa, el recuerdo de Nerwin sus sueños, su esfuerzo y su dedicación perdura en quienes lo conocieron.










