Cuando en el año 1999 Colombia terminaba una década más de violencia, uno de los principales actores de la guerra, David Hernández Rojas, apenas empezaba a hacer carrera en la lucha a sangre y fuego que tenían los grupos armados de las FARC-EP, el ELN y las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC.
El hombre de contextura corpulenta, acostumbrado a vestir con camuflado con insignias de las fuerzas militares en Valledupar donde perteneció al Batallón Granadero de Contraguerrilla, cayó en ‘desgracia’ cuando el 29 de julio de ese mismo año fue retirado del Ejército Nacional por inasistencia al servicio por más de 10 días sin causa justificada como mayor adscrito al comando de la Cuarta Brigada de Medellín, Antioquia, de acuerdo con la información del Ministerio de Defensa.








