“Valledupar no puede normalizar que el robo de pertenencias termine en disparos, sangre y familias destruidas”. Con esta contundente frase, el empresario Jorge Guerrero rompió el silencio tras el atentado que sufrió la tarde del pasado 29 de abril en el barrio Obrero, en pleno Festival Vallenato, cuando seis sujetos en tres motocicletas lo interceptaron para despojarlo de sus pertenencias.
A través de un comunicado enviado a esta casa editorial, Guerrero desmintió las versiones que sugieren que el ataque fue producto de una simple resistencia al robo de su cadena de oro. Según su testimonio, la intención de los delincuentes fue letal desde el primer segundo.
El milagro de la reacción






