A través de una documentación conocida por este medio de comunicación, se evidenció la manera cómo intentaron ingresar una carga de teléfonos celulares, que en su mayoría eran de marca iPhone, a la Penitenciaría de Máxima y Mediana Seguridad de Valledupar, más conocida como ‘La Tramacúa’, que fueron decomisados.
Los dispositivos estaban camuflados en un vehículo tipo furgón que llevaba objetos y maquinaria para hacer ejercicio, los elementos deportivos estaban autorizados para ingresar al pabellón número seis del centro carcelario donde funciona un gimnasio que requiere cambio de implementos.
La autorización para su entrada fue solicitada por el recluso Oscar Marino Calle Perdomo, en calidad de representante de los internos de ese pabellón, mediante una carta escrita a mano dirigida al nuevo director de la cárcel, Eduardo José Pavajeau Daza, quien accedió al peticionario previo visto bueno de la dirección regional norte del Inpec.











