Juliana Guerrero recibió una condena de tres años por el delito de fraude procesal, luego de aceptar cargos por el caso relacionado con los títulos falsos que obtuvo de la Fundación San José para aspirar al cargo de vicepresidenta de Juventud en el anterior gobierno de Gustavo Petro. Sin embargo, no tendrá que cumplir esos tres años en una cárcel ni bajo detención domiciliaria, debido a que reúne las condiciones legales para que la ejecución de la pena de prisión sea suspendida.
La razón por la que la joven vallenata no irá a prisión está relacionada principalmente con la duración de la pena y con las condiciones personales y jurídicas de la condenada. Según explicó su abogado, Felipe Alzate, en entrevista con Noticias Caracol, cuando una pena es inferior a cuatro años puede proceder la suspensión de su ejecución, siempre que se cumplan los demás requisitos establecidos por la legislación colombiana.









