La creciente ola de inseguridad es la problemática más evidente de la ciudad, que aunque los más afectados siempre son los habitantes, los recientes hechos como el asesinato del subintendente de la Policía, Víctor Alfonso Gutiérrez Bolívar, en medio de una requisa, o el asesinato de un funcionario del CTI de la Fiscalía, demuestra que nadie está a salvo de este flagelo.
La semana pasada, en el informe de inseguridad semanal, se indicó la labor de la Fuerza Pública que trata de realizar su mayor esfuerzo, con el personal disponible para contrarrestar los hechos delictivos.
Una de las modalidades más utilizadas por los delincuentes, es el robo a mano armada, mediante el uso de armas, traumáticas o de fuego, y movilizándose en motocicletas, a pesar de la restricción que rige en la ciudad.











