Tendría vínculos con bandas criminales
Luego del procedimiento de cotejo de huellas que se desprendió del reconocimiento físico por parte de los familiares, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses seccional Cesar, hizo la entrega de los restos de Edgar Octavio Núñez Donado, de 41 años, el hombre que fue hallado muerto en la vía a Los Corazones el pasado 25 de abril.
Las honras fúnebres de Núñez se realizaron ayer en la tarde en la ciudad de Barranquilla, de donde era oriundo.
El cuerpo de este hombre, que luego de permanecer por varios días en las instalaciones de la morgue de Medicina Legal, fue sepultado como NN el pasado 11 de mayo en el cementerio Nuevo de Valledupar.
Sobre la víctima, se conoció que deja seis hijos, fruto de dos relaciones. De acuerdo con lo manifestado por allegados, en la actualidad Núñez Donado estaba soltero y residía en una pensión del barrio “Alfonso López” de Valledupar. Era hijo de Edgar Núñez Rosete, fallecido, y Carmen Donado.
Los restos de Edgar Octavio Núñez fueron hallados el pasado 25 de abril en la trocha que une a Valledupar con el corregimiento de Los Corazones. El cuerpo presentaba un impacto de arma de fuego. Un tatuaje en el brazo izquierdo en forma de calavera, fue el punto de partida para que los familiares sospecharan que la persona sepultada en el cementerio Nuevo de Valledupar sin identificar podría ser Edgar Núñez. De ahí se inició la diligencia de reconocimiento que finalmente dio con su identificación.
De acuerdo con lo conocido por EL PILÓN, los resultados preliminares que arroja la investigación sobre este crimen por parte de las autoridades, relacionan a Núñez Donado con bandas criminales. Inicialmente, se especuló sobre un lío de ‘faldas’. Sin embargo, la nueva tendencia desvirtúa esta hipótesis.
Ante esta versión, allegados a Núñez afirmaron que éste llevaba una vida alejada de sus familiares, quienes no tenían claro a qué se dedicaba.






