Freddy Granados Polo, el joven de 21 años de edad que murió en medio de un procedimiento policial en una casa de eventos en la calle 21 con carrera 7 del barrio San Jorge de Valledupar, fue despedido por sus familiares y amigos en un acto religioso en la Funeraria Recordar de esta ciudad.
En el lugar, en medio de la aflicción por los hechos registrados en la madrugada del domingo, los parientes clamaron justicia e indicaron tener la claridad que el disparo que acabó con la vida de Granados, quien fue a la fiesta acompañado de otros amigos, salió de los uniformados que estaban realizando un procedimiento de verificación.
“Ellos sí dispararon, de pronto no le dieron de frente, pero la bala pegó en el portón, atravesó y le pegó en el pecho a mi sobrino, como prueba tenemos fotos del cartucho y lo que quedó de la bala, que el CTI la recogió ayer (domingo), y está como prueba. No entiendo cómo dicen que no dispararon si en todo el perímetro la gente dice que hubo disparos. La Fiscalía investiga porque supuestamente con la bala encuentran el arma”, manifestó Roque Granados, tío de la víctima.









