Puro ‘tilín, tilín’
Para los habitantes de los barrios Dangond, Los Caciques y la urbanización San Marino, quienes son los más afectados con los disturbios que se registran en la cárcel judicial de Valledupar, el tema de la reubicación del establecimiento penitenciario es una ‘mamadera de gallo’, como dice la canción del cantautor de música vallenata Fabián Corrales.
Los anuncios que hicieron los funcionarios del Inpec en la última visita a Valledupar, donde se reunieron el secretario de gobierno departamental, la procuradora Regional del Cesar, el defensor del Pueblo, el personero y el representante de la administración municipal, dejaron muy desconcertados a los asistentes a la mesa de trabajo y por supuesto a la comunidad de los barrios vecinos.
De acuerdo a lo expresado por el Secretario de Gobierno Departamental, Rubén Darío Carrillo García, el subdirector técnico del Inpec, quien llegó en representación del director nacional, manifestó que la institución no tiene recursos para trasladar los internos de la cárcel judicial para otro penal, lo que dificulta la situación porque había un compromiso adquirido para que a más tardar en el mes de abril, el penal ya no estuviera funcionando en el barrio Dangond.






