Doce personas, entre esos dos guardianes del Inpec, fueron capturadas por presuntamente conformar una red dedicada a la extorsión que delinquía con el direccionamiento y con nexos de internos recluidos en la Penitenciaria de Máxima y Mediana Seguridad de Valledupar, conocida popularmente como ‘La Tramacúa’.
La estructura actuaba aparentemente por medio de llamadas telefónicas, mensajes de texto, con presencia y entregas de panfletos en el que se identificaban como integrantes del Eln, Clan del Golfo, Urabeños, Los Rastrojos y las AUC; además, exigían grandes sumas de dineros a cambio de ofrecerles seguridad o para no atentar en contra de las vidas de las víctimas y sus familia.
Las extorsiones no solo eran en el Cesar sino también en Cauca, Meta, Cundinamarca, Boyacá y La Guajira.









