Hirieron a su bebé
Un muerto y dos personas heridas, entre ellas, un niño de un año y tres meses, fue el resultado de un atentado perpetrado por varios hombres encapuchados -al parecer cinco- que irrumpieron en una parcela de la vereda Buenos Aires, jurisdicción de Caracolí, corregimiento de Valledupar.
Las víctimas, todas pertenecientes a una misma familia, fueron identificadas como Hernán Urquijo, de 42 años, oriundo de Carmen Norte de Santander, quien murió en el hecho; su esposa, Rina Quiroz Ospino, de 28 años, oriunda de Guamal, Magdalena, quien resultó herida de un balazo que ingresó por la espalda, y el último de los cinco hijos de esta pareja, quien recibió un disparo en la frente, el cual se alojó en la base del cráneo; el menor permanece con pronóstico reservado.
De acuerdo con el relato de la mujer, quien se recupera en el hospital ‘Rosario Pumarejo de López’, hasta donde fue llevada junto con su pequeño hijo, por los vecinos del sector de El Mangón. Eran las 3:00 de la madrugada, cuando unos hombres llegaron a su casa y en nombre del Ejército Nacional, exigieron que abrieran la puerta, pero ante la negativa de los habitantes, la violentaron y entraron a la habitación, sacando a la fuerza a Urquijo.
“Mi marido les preguntaba que por qué le hacían eso pero no le respondían”, dijo la mujer, quien aseguró que los hombres estaban encapuchados, vestidos con prendas particulares y llevaban armas cortas. “Recuerdo que vi un revólver”.
En su relato, la mujer manifestó que escuchó varios disparos, cerca de cinco, y de inmediato corrió para el sitio donde estaban con su marido y lo encontró tirado en el piso.
“Los hombres me dijeron que corriera, si no me disparaban a mi también y eso hice. Sin embargo me hicieron varios disparos”, contó la víctima, quien llegó hasta donde unos vecinos que la auxiliaron trasladándola con su hijo hasta el centro hospitalario de Valledupar.
“Alcancé a llevar al resto de mis hijos hasta donde los vecinos y dejé mi casa sola; la verdad no se qué más pasó, hay cosas que no recuerdo”, reveló la mujer, quien dijo también que hace siete años compraron la propiedad, una mejora, donde habita junto con su familia desde entonces.
En su testimonio, la mujer sobreviviente a la incursión delincuencial dijo que su marido estaba dedicado al cultivo de maíz, yuca y fríjol, entre otros productos de pan coger.






