Después de los incendios consecutivos de los centros sagrados de las comunidades indígenas kankuama y wiwa, en los departamentos del Cesar y La Guajira, respectivamente, la Comisión de la Verdad elevó un pronunciamiento en el que rechazó el acto violento e instó a respetar la diversidad étnica del territorio nacional.
Comunicó que los pueblos indígenas wiwa y kankuamo están en peligro de exterminio físico y cultural, reconocido por la Corte Constitucional mediante el Auto 004 de 2009, debido a la vulneración de derechos humanos.
“El pueblo indígena kankuamo ha vivido una sistemática vulneración de los derechos individuales y colectivos, con estigmatizaciones y persecuciones por los actores armados, dejando como resultado más de 400 indígenas Kankuamos asesinados, como lo documenta el informe ‘Tejiendo caminos para volver al origen’ entregado a la Comisión de la Verdad. El pueblo indígena wiwa ha sufrido igualmente la estigmatización y el atentado contra sus autoridades políticas y líderes espirituales, como lo han señalado en un informe que presentaron ante el Sistema Integral para la Paz”, dijo la entidad.










