El suicida tenía 77 años
Allegados a Alfonso Rincones, quien tomó la determinación de acabar con su vida colgándose de una cuerda, aseguraron que no conocen a ciencia cierta las razones que lo llevaron a cometer tal acción. Por el contrario, “criticaba a las personas que lo hacían”, dijo uno de los presentes en la Morgue del Instituto de Medicina Legal del hospital “Rosario Pumarejo”, de Valledupar, quien pidió reservar su identidad.
Sin embargo, se conoció que este hombre de 77 años y natural de Fonseca, La Guajira, estaba afectado anímicamente debido a una enfermedad que le producía dolor en los huesos- escoliosis-.
“Él se sentía muy achacado, enfermo, y por esto vivía bajo de ánimo. Sin embargo, hacía un esfuerzo y llevaba una vida activa”, manifestó la misma fuente, quien precisó que éste, pese a sus padecimientos y a su edad, se movilizaba en bicicleta y llevaba una vida normal.
Trascendió que Rincones nunca dio muestras de sus intenciones. De acuerdo con la información obtenida, minutos antes del fatídico hecho estuvo reunido con algunos de sus familiares en la sala de su casa. “Él se levantó, sin dar muestras de nada”, dijo la persona allegada a esta familia.
Y fue precisamente uno de las personas que estaba en la sala, quien caminó hacía el patio encontrándose con el espeluznante cuadro del cuerpo de Alfonso Rincones colgado en un callejón, sostenido por una pita o cabuya. El fatídico hecho ocurrió en la vivienda número 20 – 117 de la diagonal 19 del barrio Los Caciques, a eso de las 7:30 de la noche del lunes.
De inmediato, en un intento desesperado por salvarle la vida, el cuerpo de Rincones fue descolgado y llevado hasta urgencias del hospital “Rosario Pumarejo de López”, a donde según el reporte oficial, llegó sin signos vitales.
Sobre la víctima, se conoció que deja cinco hijos, y actualmente convivía con María Daza Zabaleta.






